Juego patológico

El juego de riesgo es una adicción no química con efectos similares. Las químicas serían los opiáceos, la cocaína, el tabaco, etc. Se trata de una adicción conductual. La persona, por ejemplo, acude a bares en los que hay máquinas de juego (“tragaperras”) y inicia una actividad que es lúdica, y hay personas que quizás ganan dinero con ello, pero puede llevar a lo que consideramos juego patológico. Puede ser que la persona acuda a pedir intervención psicológica tras años jugando, tras intentos de dejarlo, tras discusiones familiares, tras deber mucho dinero, etc. También puede aparecer esta adicción en otros contextos (ej: casinos) pero siempre con el patrón de pérdida de control (incapacidad para elegir) y dependencia psicológica.

La psicología tiene elementos para empoderar a la persona de tal manera que cambie su tendencia impulsiva y tóxica hacia el juego de riesgo.