Duelo adulto normal y complicado

El duelo se considera un proceso normal y singular tras una pérdida significativa. A pesar de que tenga sintomatología clínica (sensación de ahogo, falta de ilusión, agotamiento, hipersomnia o insomnio, somatizaciones,...) no se considera una enfermedad. No es algo que se deba evitar, distraer o bloquear. Si aparecen problemas adicionales se pueden tratar paralelamente, pero el duelo en sí requiere tiempo y elaboración. Según estadísticas, por cada defunción pueden estar en duelo, de media, hasta 10 personas y, de ellos, un 10% atravesará un duelo complicado (Prigerson, Vanderwerker y Maciejewski, 2007).

El duelo complicado sería una entidad ciertamente más encapsulada, excesiva y prolongada o de aparición demorada.

Tanto en un tipo de duelo como en otro el psicólogo está capacitado para asesorar, acompañar o tratar. Los resultados beneficiosos de la intervención quedan patentes en estudios realizados (Lacasta y De Luis, 2002).