Sobre El año del pensamiento mágico. Aflicción y duelo complicado

"La vida cambia rápido.
La vida cambia en un instante. 
Te sientas a cenar, y la vida que entonces conoces se acaba" Joan Didion


Análisis técnico fenomenológico de El año del pensamiento mágico (Joan Didion, 2006)

En esta obra de no-ficción se observan fenómenos del duelo complicado en la escritora-protagonista por la muerte de su marido, acrecentados o aplazados porqué su hija está envuelta en un proceso hospitalario grave.

Por ejemplo, se observa la negación de la pérdida y seguir teniendo la idea de que la persona fallecida volvería (de que era algo reversible) y aislarse para que éste pudiera volver. Un hecho muy remarcable es el pensamiento mágico de que no iba a dar los zapatos del fallecido a la beneficencia por si regresaba y necesitaba zapatos. Todos los rituales típicos que se hacen a un fallecido en realidad los realiza como un trato para que la liturgia se lo devolviera. Así, que volviera era su objetivo y el resto, estrategias de pensamiento mágico. El personal sanitario y de servicios sociales creen que es una persona muy entera, pero en realidad sucede que no tiene la realidad de la muerte todavía asimilada por el shock inicial.

También se observa una elevada búsqueda de bibliografía sobre duelo y aflicción, tanto literatura como libro técnicos, incluyendo estudios científicos de The Lancet o el British Medical Journal.

duelo psicologia
Además se reprocha no haber sido capaz de hacer algo al respecto, no haber dedicado más tiempo al fallecido en sus peticiones en los últimos días y también aparece un pensamiento reprobatorio hacia lo que el fallecido no pudo llevar a cabo.

En un momento comenta también que habla con el fallecido para que le diga qué debe hacer en el caso de la hospitalización de la hija; sin ser un fenómeno alucinatorio, más bien por desesperación.

Otro hecho relacionado es que al año recibe la autopsia solicitada, mucho más tarde de lo esperado porqué al dar la dirección da la que vivieron hace 40 años (cinco meses tras contraer matrimonio) no la de la actual residencia.

También narra que al ir a Boston evita ciertos lugares por contener potenciales recuerdos, ahora aversivos, sobre el fallecido.

Por último, reseña que se encuentra sin objetivos cotidianos y que ha ido resiguiendo y rememorando el calendario del año anterior y siente temor a que tome distancia el recuerdo del difunto; con lo cual mantiene el duelo complicado al final de la obra.